
Una mujer se ha convertido en toda una referencia del ecologismo en la India. Lo cuenta el 14 de febrero de 2026 la revista «CPG», en un titular bastante largo:
«Ignorada por plantar árboles sola al borde del camino, enfrentó décadas de incredulidad, utilizó sólo una pala y durante 30 años plantó más de 8 árboles, transformando 45 kilómetros en un bosque vivo y demostrando que una sola persona puede cambiar el destino de todo un paisaje».
En efecto, plantó más de un árbol cada cuatro años y con ellos creó un bosque de 45 kilómetros. Supongo que se tratará de unos árboles supergordos.

En el cuerpo de la noticia nos lo vuelve a recordar, cuando dice:
«En Karnataka, sin patrocinio, sin ayuda gubernamental y guiada únicamente por la convicción de que la naturaleza podía sanar el suelo árido de la región, transformó una zona degradada en… corredor verde de 45 kilómetros, hoy con más de 8 árboles maduros».
He de decir que la noticia tiene aspectos totalmente ciertos. Lo he comprobado en la Wikipedia. Según dice, plantó 384 árboles (¡efectivamente, más de ocho!). En cualquier caso, no fue en 45 kilómetros, sino en cuatro.

Todo esto ocurrió en un pequeño país, la India. Y digo lo de pequeño porque en la misma noticia dice:
«En un país con 1,4 millones de habitantes y una de las tasas de deforestación urbana más altas del mundo, Thimmakka es considerada una guardiana de la naturaleza».
(Cazado por Ana Aranguren)






