
La arqueología es fascinante. Continuamente se descubren aspectos nuevos sobre la antigüedad. Pompeya, por ejemplo, es un auténtico filón. El 3 de febrero de 2026, en la revista «Historia National Geographic» dicen:
«Un proyecto de investigación aporta nueva luz al significado de los mensajes gravados en las paredes de la ciudad romana».
Es decir, que imponían un gravamen a los grafitis. Está bien la idea, pero lo difícil sería descubrir a los autores.






