Acciden labora

"La Mañana", 25-11-01, página 37.
"La Mañana", 25-11-01, página 37.

Llevamos días siguiendo el especial que “La Mañana” dedica al sector de la construcción el 25 de noviembre de 2001, y en el que había una auténtica madriguera de gazapos (ver aquí, aquí y aquí). Por último, este periódico completa la jugada explicando que:
“…los últimos datos constatados muestran que la construcción catalana mantiene la tendencia en la baja en el nombre de accidentes laborales”.

¿Querrá decir que, por ejemplo, ahora se les llama sólo “acciden labora”, aunque sean igual de graves? ¡Pobres trabajoderes!

Trabajar con zombis

"Diario de Navarra", 3-3-2006, página 34.
"Diario de Navarra", 3-3-2006, página 34.

Una caída desde un andamio ha desvelado una trama de empresas de la construcción que utilizan zombis. Supongo que de esta manera se ahorran los sueldos y obtienen más beneficios. Lo leemos en “Diario de Navarra” del 3 de marzo de 2006:
“El andamio desde el que se cayó el trabajador muerto en Burlada no tenía licencia”.

Me parece muy bien que el Ayuntamiento no conceda licencia a empresas que utilizan a trabajadores muertos. En su defensa, hay que decir que en 2006 la situación económica en Navarra era casi de pleno empleo y debía ser muy difícil encontrar trabajadores vivos.

No hay que regar a los trabajadores

"Ideal", 25-6-2006, suplemento "Expectativas", página 3.
"Ideal", 25-6-2006, suplemento "Expectativas", página 3.

Parece ser que algunos constructores tienen la mala costumbre de regar a sus trabajadores. Probablemente son empresarios que provienen del sector agrícola y no se han adaptado a su nueva actividad. “Ideal”, el 25 de junio de 2006, titula:
“Jornada sobre prevención de riegos laborales en construcción”.

La noticia añade:
“Se pretende impulsar la cultura preventiva mediante la formación de los empresarios”.

Lo que yo pensaba: hay que formarlos, porque traen tics adquiridos de su ocupación anterior.

La fotografía que acompaña la información es inequívoca: un trabajador se encoge y lleva la cabeza tapada, probablemente para evitar que el empresario lo riegue.