El peligro de las carreteras elevadoras

"El Día" de Toledo, 22-6-2001, página 25.
"El Día" de Toledo, 22-6-2001, página 25.

Está claro que las carreteras no pueden elevarse. Por lo menos, en Toledo, donde al menos han ocasionado ya dos muertes. La primera la veíamos en una entrada anterior. Pero el problema ha vuelto a repetirse. Así lo recoge “El Día” de Toledo el 22 de junio de 2001:
“Durante el mes de junio, en la provincia de Toledo el único accidente mortal registrado hasta la fecha ha sido el de este joven de 18 años, Albert J.M., que murio aplastado por una carreterilla elevadora al dar un giro brusco, mientras que otro de sus compañeros resultó herido de levedad al intentar ayudar al fallecido”.

Ahora vemos, además, que no depende del tamaño de la carretera, pues las pequeñas también pueden ser mortales. Supongo que, por muy carreterilla que sea, el peso seguirá siendo considerable.

Carretera elevadora

"El Día", de Toledo, 6-10-2000, página 21.
"El Día", de Toledo, 6-10-2000, página 21.
“El Día” de Toledo del 6 de octubre de 2000 explica así el accidente de un obrero:
“Al parecer, los hechos sucidieron (sic) el pasado miércoles, cuando el empleado J.M.M.T., de 24 años de edad, cuando cayó la carretera elevadora sobre su cuerpo”.

Sé que la noticia es un poco confusa. Pero de lo que consigo deducir, el pobre hombre sólo estaba acostumbrado a manejar carretillas, pero nadie le había avisado que la carretera podía elevarse y caérsele encima. Y una carretera tiene que tener un peso considerable.