Casa y sueldo a costa de la iglesia

"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.
"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.

El suplemento “El Correo del empleo”, del diario “El Correo”, el 5 de mayo de 2002 publica un reportaje sobre el oficio de campanero. En uno de los sumarios asegura:
“En ocasiones, los campaneros podían vivir en alguna propiedad de la Iglesia a cambio de percibir un sueldo”.

Bastante mal debían estar las cosas, sabiendo cómo se las gasta la Iglesia, para que ésta pagase a alguien por vivir en su propiedad. Si leemos el artículo se aclara que lo que sucedía en realidad es que, en lugar de percibir sueldo, podían vivir en alguna propiedad de la Iglesia. Que no es lo mismo.

Comer pan en la cama

"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.
"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.

En ocasiones hay páginas en las que nos encontramos con auténticas madrigueras de gazapos. Es lo que sucede en la página 6 del suplemento “El Correo del Empleo”, de “El Correo”, del 5 de mayo de 2002, dedicada al oficio de campanero. Voy a obviar algún dato, como el sumario que dice, textualmente:
“Era un actividad a la que se tenía que realizar varias veces al días y durante todo el año”.

"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.
"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.

Yendo al meollo de la cuestión, ya en el titular presenta a los protagonistas del artículo como “Camapaneros”.

"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.
"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.

Y también dentro del artículo explica:
“También se conocen casos de camapaneros que murieron electrocutados por algún rayo”.

Sería mientras comían pan en la cama.

"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.
"El Correo", suplemento "El Correo del empleo", 5-5-2002, página 6.

Por cierto que, para rematar la faena, en el pie de la foto que aparece nos presenta al “camanero de Lezaun”.

He constatado que en el artículo hay ocasiones en las que los llama también “campaneros”.